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La Obra Social ”la Caixa” ayuda a cerca de 83.000 niños de toda España y a sus familias a superar la pobreza

Barcelona, 28 octubre 2008

Han alertado de ello diversas organizaciones internacionales: aunque la percepción general puede ser la contraria, la pobreza infantil aumenta en muchos países desarrollados, convirtiéndose en uno de los grandes retos sociales de nuestros tiempos. La situación es especialmente preocupante en España, donde el porcentaje de niños que viven en condiciones adversas es de los más altos de toda la Unión Europea. A lo que se debe añadir la coyuntura económica actual. En este marco, el teniente de alcalde de Acción Social y Ciudadanía del Ayuntamiento de Barcelona, Ricard Gomà, el director general de la Fundación ”la Caixa”, Jaime Lanaspa; el director de Cáritas Barcelona, Jordi Roglà, y la directora del Casal dels Infants del Raval, Rosa Balaguer, han presentado hoy el balance de CaixaProinfancia, el programa de ayudas familiares de la Obra Social ”la Caixa”, en funcionamiento desde hace más de un año.

CaixaProinfancia ha ayudado a salir adelante a 82.920 niños de hasta 16 años y sus familias. Esto consolida el programa en diez ciudades españolas (Barcelona, Valencia, Murcia, Zaragoza, Málaga, Madrid, Sevilla, Bilbao, Baleares y Canarias) y sus respectivas áreas metropolitanas, donde se concentran las mayores bolsas de pobreza.

Consciente de esta problemática y de la posibilidad de invertirla si se convierte en una responsabilidad colectiva, la Obra Social ”la Caixa”, a través del programa CaixaProinfancia, trabaja con las familias con hijos en riesgo de exclusión social en toda España. El objetivo es garantizar que, a pesar de las dificultades, los niños tienen la puerta abierta a un futuro mejor y disfruten de las mismas oportunidades que el resto. Gracias a su compromiso con estos colectivos, ”la Caixa” ha podido conocer de primera mano las características y las necesidades de los hogares donde viven niños en situación de dificultad.

Objetivo: romper la espiral de la pobreza

Una experiencia que constata la importancia del apoyo a las familias para romper la espiral de la pobreza y evitar que se perpetúe de generación en generación. A lo que hay que añadir que este contacto directo ha permitido el acercamiento de ”la Caixa” a una realidad que, aunque muy próxima, puede parecer ajena a nuestra sociedad actual. Los datos hablan por sí mismos: en España, uno de cada cuatro menores de 16 años (23,8%) se ve afectado por la pobreza (el segundo grupo de edad, después de los mayores de 65 años), mientras que la tasa respecto al total de la población se sitúa en un 19,9%, según la última Encuesta sobre condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística (INE, 2006).

Un impulso para las familias

El entorno en que crece el niño determina su desarrollo como persona y, por extensión, sus perspectivas de futuro. A partir de esta evidencia, desde el programa CaixaProinfancia se considera decisivo el trabajo diario con el entorno familiar. Este abordaje integral de la pobreza por parte de la Obra Social ”la Caixa” eleva a 195.557 el número de familiares con que trabaja el programa.

Sólo en los últimos tres meses, del 30 de junio al 30 de septiembre, el número de niños que perciben ayudas se ha incrementado hasta un 19%, pasando de los 69.592 de finales de junio a los 82.920 de finales de septiembre. ”la Caixa” hace patente de este modo lo que han constatado en las últimas semanas organizaciones como Cáritas Diocesana o el Casal dels Infants del Raval, dos de las entidades gestoras de CaixaProinfancia en Barcelona, además del Ayuntamiento de la ciudad.

Así, las características de los hogares muestran la dimensión actual de la pobreza. Se trata, en casi la mitad de los casos (45,5%), de familias monoparentales, en que un adulto solo (la madre, generalmente) con hijos a su cargo lucha por salir adelante. Las familias numerosas (con tres o más hijos) son otro de los principales colectivos que reciben ayudas de la Obra Social ”la Caixa”, al representar un 28,3% del total.

En cuanto al lugar de nacimiento tanto del niño como de sus padres o tutores legales, la mayoría de los menores que reciben ayudas de la Obra Social ”la Caixa”, el 78,3%, han nacido en España, seguidos a mucha distancia por los nacidos en Marruecos, Ecuador o Bolivia. Los porcentajes varían ostensiblemente si lo que se observa es el origen de los padres / tutores: casi el 40% han nacido en España, un 13,9% en Marruecos, 8,4% en Ecuador y el 7,2% en Bolivia.

Estos datos constatan, por un lado, la vulnerabilidad de las personas de origen inmigrante y la importancia de garantizar los procesos de inclusión y promoción social. Pero entre las cifras destaca también la que sitúa en casi un 40% el número de hogares cuyos cabezas de familia han nacido en España. Al contrario de lo que podría pensarse, pues, la pobreza no afecta sólo a recién llegados con dificultades para integrarse plenamente en una nueva realidad social, sino también a los autóctonos.

Por otro lado, las cifras muestran que la precariedad laboral sigue siendo uno de los principales factores de exclusión social. Sólo un 12,8% de los cabezas de familia de los hogares que perciben ayudas del programa CaixaProinfancia disfrutan de un contrato indefinido. La mayoría, sin embargo, no tienen trabajo (43%) o bien se encuentran en una situación de temporalidad (37,1%).

A lo que hay que añadir que la coyuntura económica actual está afectando a hogares que hasta ahora disfrutaban de una razonable estabilidad y que, por un cambio inesperado, como por ejemplo un despido imprevisto del cabeza de familia, se han encontrado en una situación de pobreza sobrevenida y de vulnerabilidad. Es en momentos como estos, pues, cuando iniciativas como la de la Obra Social ”la Caixa” adquieren una especial relevancia. Porque el objetivo es que las condiciones adversas con que se han encontrado de golpe estos niños y sus familias no se perpetúen y les conviertan en los nuevos pobres.

En poco más de un año se han concedido un total de 195.557 ayudas en toda España. La recepción de éstas se canaliza a través de los Cheques CaixaProinfancia, un sistema de pago avalado por ”la Caixa” para garantizar que lleguen directamente a las familias. Los cheques se pueden canjear por productos y servicios de primera necesidad en los establecimientos y las entidades sociales colaboradoras.

Tejiendo alianzas con las entidades sociales

Mientras la Obra Social ”la Caixa” es la impulsora y financiadora del programa, varias entidades sociales son las encargadas de coordinar e implementar CaixaProinfancia en los diferentes territorios. A día de hoy se han suscrito un total de 30 convenios de colaboración con organizaciones de toda España. La mayoría de ellas trabajan en red con otras asociaciones, lo que eleva a 207 el número de entidades sociales que colaboran con ”la Caixa” para ayudar a los niños en riesgo de exclusión social.

Entendiendo que éstas son las que mejor conocen las necesidades de su entorno, el programa CaixaProinfancia se encarga de completar la acción que llevan a cabo en favor de la inserción social de las familias con niños, además de contribuir a que la entidad profundice en su acción social más genuina: el trabajo diario para conseguir, en el marco de un proceso integrador, que las familias en riesgo de exclusión social disfruten de una vida lo más normalizada posible.

Las diferentes organizaciones se encargan de identificar a los niños y las familias susceptibles de recibir ayudas del programa y de hacer una valoración global de las necesidades del menor a partir del criterio del experto, lo que se acaba convirtiendo en un proceso de trabajo social con todo el hogar. Paralelamente, se ha creado una red solidaria de comercios (formada por farmacias, ópticas y centros comerciales) donde se pueden adquirir los bienes básicos. Esta estrecha colaboración entre la Obra Social ”la Caixa” y las entidades se traduce en un fortalecimiento del tercer sector social (ONGs/ONLs), ya que el planteamiento de CaixaProinfancia refuerza su papel en la lucha contra la exclusión social.
Para acceder a las ayudas, los beneficiarios deben cumplir una serie de requisitos generales:

– Formar parte de una unidad familiar con niños de 0 a 16 años.
– Estar en un proceso de inclusión social o ser susceptible de estarlo.
– Tener unos ingresos que no superen el umbral establecido (fijado a partir del IPREM, el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).
– Contar con el informe de un trabajador social que defina su situación socioeconómica.

Las ayudas facilitadas permiten paliar las situaciones de pobreza infantil y familiar, además de favorecer la inclusión social de estos niños con el objetivo de que puedan aspirar a un futuro mejor.

Por la justicia social y la igualdad de oportunidades de los niños

El de CaixaProinfancia es un abordaje integral de la pobreza infantil, haciendo suya la filosofía de Naciones Unidas, concretada en la Convención sobre los Derechos del Niño: «Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades». La dimensión de la pobreza actual requiere, en este sentido, que el apoyo y el impulso a las familias en situación de desventaja social vaya más allá de las ayudas materiales mencionadas. Es por ello que uno de los objetivos fundamentales de CaixaProinfancia es garantizar la promoción socioeducativa del menor, sabedores que de ésta dependerá, en buena medida, su bienestar futuro. Seis son las acciones dirigidas a este fin:

– Apoyo psicológico (desarrollo del niño y terapias familiares)
– Refuerzo educativo
– Atención al niño a domicilio
– Centros abiertos
– Colonias y campamentos infantiles
– Escuelas de verano

Con esta premisa, la Obra Social ”la Caixa” también trabaja para contribuir a mejorar la renta familiar facilitando el acceso a bienes (alimentación, productos de higiene, equipamiento escolar, gafas y audífonos).

El énfasis en la promoción socioeducativa adquiere un especial valor en la actual coyuntura económica. Además, como pone de manifiesto el informe Pobreza infantil en perspectiva: Un panorama del bienestar infantil en los países ricos, publicado en 2005 por UNICEF, el sistema educativo es uno de los principales talones de Aquiles del Estado español. Unas carencias que constatan estudios como el Informe PISA o instituciones como la Fundación Jaume Bofill.

Un ejemplo de promoción socioeducativa: el proyecto Vincles

El proyecto Vincles del Casal dels Infants del Raval es una de las iniciativas creadas a partir de CaixaProinfancia. Víncles se puso en marcha el año 2007 e ilustra a la perfección la filosofía del programa de la Obra Social ”la Caixa”. El proyecto ofrece, concretamente, recursos y oportunidades laborales, formativas y de apoyo a la autonomía y la crianza de los hijos entre los 0 y los 3 años.

Vincles surgió como respuesta al hecho de que la dependencia económica y las dificultades de inserción laboral de las familias −y, concretamente, de las mujeres más vulnerables− se pueden acentuar seriamente después de la maternidad. El objetivo, por tanto, es apoyar a las familias en situación de exclusión social con niños de hasta 3 años. La iniciativa pone especial énfasis en la orientación psicopedagógica, el acompañamiento socioeducativo y el tiempo de juego con la familia, entre otros.

Desde su puesta en marcha, decenas de madres e hijos han participado en el proyecto Víncles. Como resultado del trabajo diario con estas familias se generan en los respectivos hogares nuevas capacidades de relación, cuidado y educación de los hijos, previniendo así futuras situaciones de riesgo social y emocional para el niño, a la vez que se amplían las redes sociales de apoyo. El proyecto cuenta con varios espacios para madres e hijos, entre los que se incluyen una sala de juego y salas de formación.

Más de 44 millones invertidos

En poco más de un año, ”la Caixa” ha invertido, 44,2 millones de euros para desarrollar y ampliar los servicios sociales ofrecidos en las diez ciudades y sus respectivas áreas metropolitanas donde se ha implementado el programa CaixaProinfancia. La Obra Social ”la Caixa” tiene previsto destinar a la lucha contra la exclusión social 300 millones hasta el 2010.

No hay ningún precedente, a escala nacional o europea, de una entidad privada con un programa de estas características destinado a luchar contra la pobreza. El objetivo es romper la correa de transmisión que hace que ésta pase de padres a hijos, facilitar los procesos de inserción sociolaboral de las familias con niños, así como concienciar y movilizar al conjunto de la sociedad sobre esta problemática, ya que los primeros años del niño son decisivos para el desarrollo y para la estructuración de las capacidades familiares.

Un compromiso con las necesidades sociales

”la Caixa” dedica durante el 2008 un presupuesto de 500 millones de euros a su Obra Social, con el objetivo de contribuir a satisfacer las necesidades de la sociedad actual. Esta inversión supone un incremento superior al 25% con respecto a los 400 millones de euros presupuestados el año 2007 y ratifica el compromiso de la entidad financiera con su Obra Social, marcado en el Plan estratégico 2007-2010, ya que dedica el 25% del beneficio recurrente a acción social. Esta inversión sitúa a la Obra Social como la primera fundación privada de España, la segunda de Europa y la quinta a nivel mundial por volumen de presupuesto.

Este año, la Obra Social ”la Caixa” impulsa nuevas iniciativas para atender a los enfermos terminales y para potenciar la vacunación infantil en los países de renta baja. Además, ampliará la ayuda a algunos colectivos que ya se benefician de la acción social de la entidad, como los niños en situación de pobreza, a través del programa CaixaProinfancia, los inmigrantes, los colectivos desfavorecidos o las personas con dificultades para acceder al mercado laboral.

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